miércoles, 18 de octubre de 2017

USAR AUDÍFONOS


¡En cuántas ocasiones hemos escuchado decir... los audífonos no sirven, son incómodos, muy grandes, hacen mucho ruido!... lamentablemente hoy en día está muy arraigada la idea de las ayudas auditivas no nos "ayudan" en absoluto. 

Pero la realidad es justo lo contrario. Gracias al uso de los audífonos logramos vivir mejor, estar en contacto con la gente que nos rodea, poder oír música, la televisión, el canto de un pájaro... En definitiva conseguimos no aislarnos de la vida.


Muchas personas posponen comenzar a utilizarlos a pesar de necesitarlos, en la gran mayoría de los casos por los motivos comentados anteriormente. 

Esto nos lleva a plantearnos la siguiente pregunta: ¿generaría algún inconveniente posponer el uso de audífonos a pesar de necesitarlos?

La respuesta es sí y la razón es la siguiente: el sentido de la audición está directamente relacionado con el cerebro. Cuando una persona pierde audición, progresivamente y en conjunto también va perdiendo discriminación. Es decir se pierde la capacidad de poder descifrar palabras y entender su significado. De ahí la expresión "oigo pero no entiendo"



Gracias al uso de los audífonos conseguimos estimular continuamente el cerebro, evitando así la pérdida de discriminación.

¡Cuanto más tiempo estamos sin utilizar los audífonos y por lo tanto sin estimular el cerebro más discriminación perdemos! 

La pérdida de discriminación es irrecuperable. Una vez se ha perdido, aún con el uso del audífono no se logra recobrar. Por lo que si se está mucho tiempo sin oír, luego con los audífonos oirá pero no logrará entender.

La recomendación sería utilizar el audífono sin posponer su uso y por supuesto acudir al profesional cualificado que realice las pruebas audiológicas pertinentes.